Por motivos de trabajo, hoy tuve una experiencia sencillamente maravillosa, estuve visitando a Sumapaz, la localidad rural de Bogotá, la misma del Páramo que lleva ese nombre y técnicamente hablando, la localidad 20 de la ciudad.
"Uy sí, qué maravilla", "qué felicidad", podrán estar pensando algunos con mucha ironía. Pero sí les quiero contar que esta parte de la ciudad, desconocida por muchos (me incluyo hasta hoy), resultó ser como un oasis en la mitad de una semana que transcurría normalmente desde el escritorio de mi oficina.













Publicado por CaRoLuNiTa a las 8:59 PM

SIEMPRE ES REFRESCANTE SORPRENDERNOS CON LAS COSAS QUE MENOS IMAGINAMOS...
LOS NIÑOS Y LA NATURALEZA SON UN MOTIVO PARA RECORDARNOS QUE ESTAMOS VIVOS Y QUE LA VIDA, A PESAR DE TODOOOOOOOO ES BELLA...
ALEJAOS DE LA MALA VIBRA ..JIJI...QUE HAY MUCHO POR QUE VIVIR Y POR QUE SENTIRSE PLENO.
BESITOS...