Espero seguirles trayendo de vez en cuando más archivos secretos, sólo que algnos son tan secretos que sólo mi cuadernos de florecitas y yo los conocemos. Ya vamos a ver si los dejamos ver la luz un día de estos.
Por ahora, el de hoy se titula "Motivo: Viaje".
Nunca hubiera creído llegar a decirlo, pero sí: las metas también tienen fecha de caducidad.
Las abuelas ya se la habían pillado y por eso es que aún se les escucha decir “es que mija, una cosa de esas no se ve todos los días”. Finalmente, ahora creo que tienen razón y empiezo a sospechar que es cierto, que si se deja pasar una papaya, bien se puede uno quedar lamentándose el resto de la vida.
Es por eso que, de un día para otro, decidí hacerle caso a ese ser extraño, loco y aventurero que todos llevamos dentro, y con el cual nos pasamos media vida tratando de lidiar para no dejarnos poseer del todo por él.
Hay una razón por la cual el título de este post tiene cara de anuncio clasificado y es que en pocos días me voy, a ver si finalmente, a mi regreso puedo decir: “yes, i speak english”. De igual modo, aprovecharé para mostrarle a mis ojos, lugares que sólo hasta ahora han visto a través de una pantalla.
Sólo hay una pequeña cosa que lamento de esta experiencia que está por venir y es que ésta, será la primera y espero que única y última vez que faltaré a mi cita con la Democracia. Aún cuando los resultados son previsibles y, (ojo! no es un consuelo de tontos) sabiendo que mi voto no cambiaría la historia final, sólo por esta vez deberé quedarme con las ganas de lucir mi diadema tricolor para ir a votar y las de comerme la mazorca que sólo en elecciones vende una señora en la esquina del colegio Agustiniano de Ciudad Salitre.
Amigos: por lo inmediatamente anterior, hoy cito a Bolívar en la famosa Batalla del Pantano de Vargas, cuando le ordenó a Rondón: “Coronel, salve usted la patria”. Ahora, la responsabilidad está en manos de quienes se quedan y pueden lucir la diadema tricolor en las próximas elecciones; yo, por mi parte, seré consecuente con lo que siempre he dicho al respecto: “voto, luego exijo”, así que acogeré de manera respetuosa la decisión de quienes sí le cumplirán su cita a la Democracia.
Pilas!!! Que esto no les suene a despedida, por que no lo es; en menos de lo canta un gallo, estaré de nuevo por estas tierras dando lata, y lo que le dije a una gran amiga mía, ahora se lo digo a todos ustedes: “me guardan ponqué, ya que pronto vengo a reclamar mi pedazo”.


