Pues resulta, que Fernando Vallejo, el rebelde escritor colombiano, qué digo colombiano, mexicano desde el pasado sábado, decidió renunciar precisamente a su nacionalidad colombiana, afirmando -según lo que publica el diario El Tiempo, quien a su vez cita el comunicado que presentó este señor Vallejo a la cadena radial Caracol- que no quiere volver a saber nada más de Colombia y que lo que le resta de vida la quiere vivir en México y que allá mismo quiere morir.
Pues Bien Ido señor Vallejo, respeto su decisión de cambiar su nacionalidad, así como respeto a todos aquellos que por una u otra razón deciden también hacerlo y a los otros, quienes como yo, tenemos doble nacionalidad. Pero eso sí, el día que mi otra patria, me obligue a decidir entre ella y Colombia, pues ‘chao al amigo’, porque mi patria, ha sido, es, y seguirá siendo Colombia, aunque éste sea, según la declaración del señor Vallejo “un país asesino, el más asesino de la tierra, encabezando año tras año, imbatible, las estadísticas de la infamia”.
Me importa un zapato señor Vallejo lo que usted piense de esta tierra que lo vio nacer y que precisamente por ser tan “asesina”, le dio los insumos suficientes para que usted pudiera escribir sus polémicas historias; me importa un zapato porque usted para mí viene siendo un tonto cobarde que argumenta, como tantos otros, que se largan de este país porque éste no les está ofreciendo nada. Pues si no les ofrece nada, ¿No será porque tampoco la gente como usted no tiene nada valioso que ofrecer o hacer por este país?.
Siempre lo he dicho -y hecho- “si me voy es pa’ volver a tratar de hacer mejor las cosas desde aquí”. Hasta ahora Dios -quien evidentemente es también un desconocido para usted, señor Vallejo- no me ha castigado la lengua y no he tenido que recoger mis palabras a este respecto. Ojalá no suceda. Amén.
Con todo y lo emputadísima que estoy, pero con el poco respeto que me queda por usted, vuelvo y le repito señor Vallejo: Bien Ido y si usted no quiere volver a saber nada de Colombia, pues créame que pendejos como usted ya hay bastantes y con uno menos, pues la vaina es ganancia, favor que nos hace.
P.S. Valga la aclaración, -porque no faltan los malentendidos- esto no tiene nada que ver con México, ni con su gente, tengo muy buenos amigos y familiares allá y le guardo un cariño enorme a esa patria
El artículo de El Tiempo aquí.









Publicado por CaRoLuNiTa a las 9:39 AM

Que se largue...a escribir y decir estupideces a México.. o a donde lo reciban.
Saludos desde la Perla del Otún.