22 noviembre 2006

El chat y los cyberamigos

-Hola
-Hola, buenas noches
-Cómo estás?
-Muy bien, tú qué tal?
-Bien también gracias
-De dónde eres?
-De Bogotá y tú?...

Así comienza una ‘chateada’ común y corriente con un extraño ser al otro lado de la pantalla… Qué se imagina uno?. Pues que es un tipo normal: dos brazos, dos piernas, dos manos, dos pies, una cabeza (visible), dos ojeras, una nariz y una boca. A simple, vista un tipo común y corriente.

La conversación puede continuar, pero casi siempre termina en algún momento…

En mi caso particular el “the end” llega cuando uno se entera de la edad del cyberextraño:

-Tengo 18 ó 20.

No es porque uno los crea “tonticos” o “culicagados”, como ellos creen; para nada, sencillamente si la conversación continúa, ambas partes pueden percatarse de no existen muchas cosas en común entre los dos y más temprano que tarde llega uno al “the end” por cualquier otro motivo.

O también, el “the end” aparece cuando el cyberextraño empieza a hacerle propuestas indecentes:

-Te gustaría tener cybersexo conmigo?...

No señores! Créanlo, la mayoría de las viejas no estamos buscando a quién mostrarle las tetas a través de la webcam, como tampoco nos interesa ver penes erectos en los perfiles ni en las webcam de nuestros interlocutores, si fuera así, mejor nos suscribimos al Venus Channel, apuesto a que se ven varios mejores allí.

Por otro lado, el letrerito del “the end” hace su aparición cuando el cyberextraño no le da crédito a la descripción de la pobre mortal que escribe al otro lado de su pantalla:

-Pero cómo me vas a decir que eres gordita, no puede ser, ponte seria. A ver dime la verdad ¿cómo eres?...

Sí señor, a las gorditas, a las feitas, a las destetadas, a las bajitas, a las flaquitas, a las de gafas… a todas nos gusta chatear y éste es sólo el ciberespacio, se acaba en donde empieza la vida real que por cierto, sigue siendo la misma.

Lo más chistoso de este ejemplo es que alguna vez una conocida modelo de este país contaba que un buen día le dio por ponerse a chatear y en el momento en que los cyberextraños le pedían fotografías, ella los invitaba a conocer su página web; en este caso los sujetos la tildaban de mentirosa y hasta salía insultda, le decían que ya quisiera ella parecerse en alguito a la vieja de las fotografías. (Jajajá, qué risa que me dá).

Más “the ends”?, se les tiene:

-¿De qué color son tus panties?
-¿Qué talla de brassier utilizas?
-¿Qué tienes puesto?
-¿Cómo son tus pijamas?

El listado podría continuar, pero de repente me estoy poniendo muy antipática y no es ésa exactamente la idea.

Por el contrario, la idea inicial de este post era básicamente reconocer que con algunos cyberextraños se superan las barreras del cómo te va, el cómo eres, el mándame tu foto y demás.


Es cierto, hay con quienes se conversa delicioso y la vaina trasciende. Generalmente trasciende con aquellos cyberextraños que resultan ser tipos comunes y silvestres, que al igual que uno también son concientes de que al otro lado, otro mortal posa sus ojos en la pantalla.

Hoy por hoy, puedo decir que cuento con algunos muy buenos cyberamigos que más o menos se saben mi vida al derecho y al revés, a quienes puedo contarles mis cuitas sin temor a ser juzgada.


Vea pues quién iba a pensarlo, incluso en un tarde de tertulia puede uno resolver a punta de ‘labia’ los conflictos internacionales más berracos.

Este post es para los cybermigos, quienes a punta de :), le alegran a uno el ratico.

Qué viva el chat!, qué viva el cyberespacio y que vivan los cyberamigos!!!

12 comentarios:

Saudade dijo...

A mi me ha dado curiosidad de hablar con gente desconocida, pero siempre "the end" llega por no tener naad en común paa charlar...

Anónimo dijo...

jajajaja a ver, dime la verdaaaad! jajaja

uff esque hay gente que se hace tanto su propia idea de la gente que ni aunque le mandes una foto la convences. Por otro lado, tambien hay "the ends" con mujeres. A mi me ha pasado con chicas que se sienten el centro del universo y ufff el egocentrismo rampante tambien cansa.

en fin, buen post. Un beso!

CaRoLiNa dijo...

Hola Saudade!!

Gracias por tu visita y tu comentario. Es cierto, muy pocas veces hay algo rescatable. Pero como las brujas, que las hay, las hay.

Hola Jorge!!

Obviamente eso no nos pasa sólo a las chateras, a los cahteros también y es que se cruza uno con cada personaje...

Un abrazo para los dos.

Beatriz dijo...

La tapa es cuando uno ya solo se limita a poner las caritas y suerte. despues de eso es más que obvio un merecido: SUERTE ES QUE LE DIGO

CaRoLiNa dijo...

Hola Betty!!

Jajaja, sumercé tiene razón. Empieza uno a inventarse caritas cual jeroglífico a ver si el man las coge y se va pareciendo él el antipático.

Un abracito.

DaROoZTa dijo...

Hmmm... mis chateos acababan (me mamé como a los tres meses de empezar, por allá por 1998) cuando yo preguntaba, ¿y cuál es tu edad? y la respuesta era "15" o "16".
Es mejor prevenir que piedras lleva.

CaRoLiNa dijo...

Hola Daroozta!!

Gracias por tu visita y tu comentario. Jajaja! está muy bueno eso de prevenir... tienes razón, no vaya y sea el diablo.

Un abrazo.

Robert dijo...

me parece muy bueno tu blog y me parece muy bien lo que dices de los cyberamigos

CaRoLiNa dijo...

Hola Robert!!

Muchas gracias por tus apreciaciones y bienvenido siempre. Síq ue valen la pena los cyber amigos.

Un abrazo.

Sandel dijo...

En verdad eres la de la foto?
Bueno, las conversaciones on line se terminan también cuando oyes llorar los niños al fondo.
Me gusta tu manera de lidiar con tu ego = tu blog.
:-)

CaRoLiNa dijo...

Hola Sandel!!

La de la foto, parece que soy yo o tiene un parecido terrible conmigo esa mujer jajaja!!.

Y ese "The End" no me ha pasado a mí, pero claro, seguro que espanta a cualquiera.

Un abrazo.

i anku dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.