15 noviembre 2006

Una carta de amor

Revoloteando en el ya clásico desorden de mi habitación y en busca de algunos documentos que creía perdidos, hoy, encontré la más hermosa carta de amor que jamás me habían escrito.

La carta data ya de unos añitos atrás, pero al leerla, recordé toda una vieja historia en los pocos segundos que me tomó repasarla y hy que confesarlo: se me arrugó el corazón.

El tiempo ha pasado y se llevó todas las cosas feas, dejando sólo aprendizaje y un enorme sentimiento de amor profundo por el autor, a quien ahora ya no puedo ver como mi amante, ni como mi amigo, ni como el dueño de este corazón, pero siempre he sabido y he dicho que ocupará un lugar importante en el llavero de las personas significativas en mi vida.

Produce un ligero escalofrío el saberse fuente de inspiración para estas palabras tan dulces y tan amargas...

"Ya el hielo mordaz e implacable no me toca.

Ya la incipiente penumbra del ocaso es noche, y la noche da testimonio de
mi lamento.

La luna y su reflejo desnudan mis sollozos.

Almas buenas, almas entrañables aliviaron ligeramente la pesada carga de mi
dolor.

Y ahora sólo anhelo vida, belleza, dulzura, emociones.

En el pasado quedaron mis miedos marchitos.

Y alimento mi camino con mi amor y tus recuerdos.

Ya la senda oscura que recorrí, ha sido consumida por la manigua que
floreció con mi llanto.

Por sus corrillos laberínticos no caminaré más. Ya no más, ya no más, nunca
más.

Te amo y mi amor matará el tiempo. Ese tiempo largo o corto, no sé.

El tiempo que espera la roca para hacerle el amor a esa furiosa
ola que viene a su encuentro.

Los minutos eternos crecerán y se harán horas.

Y esas horas envejecerán solas y acabarán como días en el campo santo de
las semanas, meses o años...

¿Y tú? Amada mujer, eres ola que caprichosamente furiosa golpeas y te
vas.

Solo, mi corazón paciente aguarda, cual humilde pescador a que tus aguas
hechas ciénaga traigan a mi red carnosos frutos de amor.

Para hacer de ellos el sustento de nuestras vidas.

E.A.M.V."

P.S. Sí, aún la guardo y también sí, hoy me acordé de usted. Pero shhhh, que ella no lo sepa.

7 comentarios:

Alda'o dijo...

Oraleeee!! esta buena la carta casi lloro jaja :P un saludo y nos leemos pronto

John Edgar Congote Calle dijo...

Siempre hay cosas en el pasado que despues vuelven a uno y lo hacen pensar demaciado, es posible que se quiera dar CTR+ALT+DEL, pero no es posible, el tiempo pasa y nos arrastra, solo queda la experiencia para no volver a vivir los errores del pasado en el futuro.

CaRoLiNa dijo...

Hola Alda'o!!

Muchas gracias por tu visita y tu comentario. Nahhh! no estaba para llorar (o ya no). Bienvenido siempre.

Hola Jhon!!

Es verdad, cuando pasa el tiempo, sólo nos quedamos con lo que aprendimos y qué bueno es mirar hacia atrás y darte cuenta de que se te dibuja una sonrisa en la cara.
Muchas gracias por las referencias en tu blog.

Un abrazo para los dos.

Anónimo dijo...

No entendí lo de "que ella no lo sepa" ?? te la escribió una mujer? o como?

por otro lado, es poesía pura! seguramente influenciada por un sentimiento muy fuerte... muy linda.

Un beso

CaRoLiNa dijo...

Hola Jorge!!

Jajaja! No, no me lo escribió una mujer, ése digamos que es un mensaje subliminal para el autor, quien tiene una nueva relación con "ella", a quien no pretendo molestar con ésto, por eso le pido a él que guarde el secreto.

Gracias por tu visita!!

Un abrazo.

Blacho dijo...

Cada vez me convenzo más de que el espacio blog es el sitio más apropiado para quienes estamos en relaciones clandestinas pero deliciosas, lo tuyo ya se acabó, lo mío aún está candente y espero que esté así mucho tiempo más.

Muy buen escrito, aplausos para el autor y para su musa de inspiración.

CaRoLiNa dijo...

Hola Blacho!!

Los blogs dan para muchas cosas, pero en mi caso no fue clandestino ni mucho menos; ésta es queizá la más grande historia de amor en la que me he involucrado y sí, ya pasó, pero lo que queda es suficiente.

Un abrazo.